viernes, 27 de junio de 2014

Elizabetha y las donas (rosquillas) o la equivocación que nunca me habría perdonado Homero Simpson


Hace siglos atrás, yo era una pequeña niña ansiosa de viajar a la ciudad gigantesca donde vivía su madrina. Cuando esta me recibió, durante el camino hacia su casa me dijo con voz misteriosa "Mañana, luego de que termine el trabajo iremos a comer DONALDS". Mi pequeño cerebrito procesó rápidamente la información "¿Donalds?"-pegunté-"si, están hechas de masa, cubiertas de chocolate y rellenas de manjar" me respondió. Mis ojitos se iluminaron...comería algo sabroso y muy, muy, muy exótico. Durante las 24 horas siguientes apenas podía esperar para comer esas ansiadas DONALDS. Como su nombre CLARAMENTE LO EXPLICABA PARA MI, tendrían la forma del Pato DONALD. Osea, sería como los chocolatitos de pascuas con forma de conejo...la forma la da el chocolate y se rellenan de manjar. La duda era donde meterían la masa... ¿dónde? ¡¿Donde?! La pregunta martillaba en mi cabeza.

Conforme pasaban las horas, más ansiosa me tornaba, a cada rato preguntaba a qué hora comeríamos las DONALDS...insistía e insistía. Realmente ese día debo haber sido una pulga en el oído.


Por la tarde, ya oscurecía temprano pues era invierno, entramos a una tienda cuya puerta era blanca. Dentro había vidrieras con unas cositas redondas, al parecer fritas y glaseadas. Pero, para mi espanto No se veía NINGUNA DONALD...NINGUNA. Miré con estupor a mi alrededor buscando mi deseado trofeo, digno de mi por mi paciente espera...pero no estaba por ninguna parte. En eso se acerco mi ti con una de esas cositas redondas y me la entregó. Estaba bañada en chocolate... ¡PIP PIP PIP PIP! sonó en mi cabeza. No lograba entender ¿no había Donalds? ¿Me daba esto como premio de consuelo? ¡Qué decepción Dios mio para tan tierna edad! La tome entre mis manos y la mordí con desgano "no deben ser ni la mitad de ricas que las DONALDS verdaderas" pensé suspirando mi mala suerte. Mi tia pagó y se llevó una caja llena de rosquilla para tomar once. Mi pesadumbre aumento...no llevaba ninguna DONALD.


No mire la caja por largo rato, ya que me ensimismé mirando las luces por las ventanas. Pero al frenar bruscamente el auto, me fui de bruces sobre la caja y cuál no sería la sorpresa cuando leí que en la caja decía DONAS ...

Comprendí de inmediato mi error...no existían las DONALDS, nunca habían existido esa maravilla de chocolate relleno de manjar...solo era parte de mi fructífera imaginación. Había malinterpretado el nombre y mi fantasía creó el resto.

Entonces las DONALDS se transformaron en DONAS...y el misterio quedó resuelto.

Entrada publicada originalmente el 18 de agosto del 2011


¿Qués les pareció la historia? ¿tienen alguna parecida que contar?

 photo Kisses.png







 photo 536403sg1hb1q6nj.gifMuy cansada, hoy he dormido casi todo el día. Así el es fin de semestre O_o    

 photo 695351ug3twpiwlh.gif       Tabú en Natgeo sobre trásngenero (Click!)

 photo 1286740uqnbdn6zzr.gif    Artemis Fowl. La hora de la verdad (Artemis Fowl #7) de Eoin Colfer (Click!


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada


♬ ✿◕ ‿ ◕✿ ♬ ♬ ✿◕ ‿ ◕✿ ♬♬ ✿◕ ‿ ◕✿ ♬♬ ✿◕ ‿ ◕✿ ♬ ♬ ✿◕ ‿ ◕✿ ♬♬✿♬✿♬♬ ✿◕ ‿ ◕✿ ♬

Subir a Inicio